lunes, enero 21, 2013

Brotes Verdes

Hola, hace unos días atrás mi madre quien practica me recomendó un material el cual publiqué tras leerlo, porque me parecía excelente material. Resulta que desde entonces lo empecé a poner en práctica. Y poco a poco estoy viendo los resultados. Concretamente me refiero a http://budismonichiren.blogspot.com.es/2013/01/para-que-practicamos-para-que-entonamos.html , la verdad que es increible como por medio de la fe podemos traspasar obstáculos. 

Por el mes en que estamos debo renovar la suscripción de la revista budista, para tener el material y hacer las reuniones, participar en los diálogos y demás. Y sinceramente, con los tiempos que corren no tenía el dinero para hacer la misma. Así que con esta meta me senté en serio ante el Gohonzon con la determinación de que "fuese como fuese" el dinero iba a aparecer. Han pasado unos días desde entonces, y cuanto más practicaba más me revolvía por dentro. Había llegado a un punto tal que no tenía ni para comprar las velas del altar, tampoco tenía incienso. El mes pasado, había hecho un trabajito que aún no había cobrado. Tenían que pasar unos 6 meses para poder cobrarlo. Poco dinero, apenas 50€. Fui a ver a un compañero del grupo al cual voy "Vientos del Sur", aquí en Vecindario. Y le comenté que "estaba en experimentando una revoltura bestial", vamos a nivel interno, porque por más daimoku, que entonaba no veía si quiera un indicio de que la cosa iba por buen camino. La verdad, que en esos momentos la fe tambalea y no nos damos cuenta. Mi compañero, me recordó entonces una frase que ponía en el texto que he citado anteriormente, y me dijo: "Recuerda que debes agradecer por quello que aún no ha llegado", en ese momento me di cuenta qué era lo que me estaba faltando en mi práctica en todo este tiempo. Y lo curioso es que ya lo había hecho de esta forma anteriormente, pero uno se olvida. La vida, el día a día, la oscuridad fundamental, nos hacen olvidar este tipo de cosas. 

Así fue que el viernes pasado, en la tarde, después de haber hablado con mi compañero, me fui a casa y me puse a entonar una hora y media de daimoku, de la forma que me había dicho. Esa misma noche, mi pareja cuando llegó a casa, me dio el dinero que me debía la empresa. Se lo habían dado a él esa misma tarde. 

Es increíble, hoy ya tengo velas, incienso, y la suscripción para todo el año. La verdad que llegó en el momento justo. 

Tras esta experiencia, sigo con fuerzas renovadas tras la consecución de otras metas de mayor envergadura, tras la prueba real, que me permita alentar y animar a otras personas a desafiarse en esta vida, en este momento. 

El domingo en la mañana quedamos para hacer una hora de Daimoku en Itai Doshin, con el objetivo de hacer crecer nuestro grupo. Y una compañera compartió estas palabras, que una vez más me han abierto los ojos: "Todo lo que ocurre en cada instante es perfecto, la cuestión es si nuestro ego nos permite verlo o no. Si aún no nos lo permite, ánimo y a seguir sufriendo". (Percibir el verdadero aspecto de todos los fenómenos NMRK). 
 
Un saludo, y muchas gracias.. 

1 comentario:

Alexander Clemente dijo...

me encanto tu relato ,gracias por compartirlo,saludos. Alex