jueves, enero 16, 2014

Experiencia para asamblea Diciembre 15 de 2013.


Quisiera comenzar esta experiencia haciendo alusión a una idea extraída de la
editorial de la revista civilización global del mes de Noviembre de este año.
“Cualquier viaje, cualquier camino hacia un objetivo, es en realidad, el
comienzo de un nuevo camino”.
Hace exactamente un año, en la asamblea general de Soka Gakkai que celebramos en
este mismo sitio, me propuse hacer la contribución voluntaria económica para SGIES.
En ese entonces, aunque quería hacerla no disponía de ingresos. Me determiné
hasta enero de este año (2013) en conseguir la cantidad que me había propuesto. Pasó
el mes de diciembre (2012), y llegamos a Enero de 2013, y no conseguía lo que
deseaba. Al mismo tiempo que entonaba daimku por esa meta, me determiné a
encontrar un trabajo que me permitiese los ingresos suficientes para hacer la
aportación al mismo tiempo que para resolver otras necesidades.
Han pasado muchos meses desde entonces, he tenido muchos desafíos, obstáculos,
tristezas, y, alegrías...
Ha sido un año muy intenso, he tenido la suerte de participar en muchas actividades
de la SGI ;
Empezando por las preparaciones de reuniones de diálogo, las reuniones de diálogo,
asumiendo la responsabilidad de los jóvenes del grupo, preparando y ayudando a
preparar el examen de 1er nivel de budismo con mis compañeras de fe, ayudando en
la preparación de un estudio de gosho, participando en el curso de responsables
celebrado en Tenerife, por supuesto he realizado abundante daimoku, tanto en grupo
como solo. Alentando a muchas personas practicantes y no practicantes de este
budismo, haciendo shakubuku, y en definitiva teniendo una participación activa en la
lucha por el kosen rufu. Todo esto al mismo tiempo que luchaba contra mi propia
negatividad, y trataba de mantener firme la fe en mis objetivos, en esta práctica...
trataba de no desesperanzarme, pues pasaban los meses y a pesar de los esfuerzos no
obtenía respuesta.
Pero llegó el mes de octubre, y casi sin darme cuenta, había adoptado un cambio en
mi actitud, en mi postura hacia mi propia vida, hacia mi gohonzon, era un cambio
interno casi imperceptible, que ha sido el detonante, de la transformación de mi
realidad, y de mi día a día.
Así que obtuve mi prueba real. Causal mente, la persona a través de la cual conseguí
el empleo la había estado alentando a que practicara unos meses antes. Por fin!!!
Había conseguido el tan ansiado empleo, nada del otro mundo, un empleo temporal
de 2 meses con un sueldo bastante modesto, pero aún así lo aproveché y aún hoy
estoy muy agradecido por haberlo conseguido.
El beneficio no ha sido sólo económico, sino que pude desafiarme a aportar algo más
en mi nuevo empleo, tuve la oportunidad de compartir mi alegría con muchas
personas, pude alentar y animar a muchas personas en estos días de desánimo por la
situación que atraviesa el país, entoné daimoku para que esas personas que visitaba
cada día en mi trabajo pudiesen salir adelante, que pudiesen sentir la calidez que
todos los seres humanos podemos brindar aún cuando estemos atravesando
dificultades, creo que he llevado a cabo la noble misión del bodhisattva. O por lo
menos lo he intentado, y eso me produce mucha alegría, mucha paz interior. Gran
beneficio!!!
A día de hoy , no sólo puedo hacer la contribución que me había propuesto hace ya
un año, sino que además he podido renovar la suscripción a la revista y regalar una
suscripción anual a otra persona, también he podido resolver otros aspectos de mi
vida.
En definitiva ha sido todo un triunfo, y aunque no he podido lograr todas las metas
que me propuse para este año, he aprendido, “que lo más importante es no rendirse
jamás y avanzar día a día con fe y perseverancia”, tal y como nos alienta Daisaku
Ikeda.
Sin duda ha sido este un año de muchos desafíos, y de mucha Revolución Humana,
esto también lo he vuelto a re descubrir, y es que si no hay una transformación
interior, ó revolución humana, no hay cambios en el exterior. Insisto, ha sido un año
de cambios de postura ante la práctica, y ante mi propia vida, cambios de postura
hacia mi propio gohonzon, así que los animo a seguir el camino de la auto superación
que nunca llega a su fin, luchando en pos de nuevas metas, dando cada día un paso,
como nos alienta Ikeda, que cada paso sea en sí una meta, aun sin dejar de ser un
paso.
Gracias a todos los miembros por sus apoyos, por sus palabras de aliento, por su
daimoku, muchísimas gracias a todos de corazón.

2 comentarios:

arturo luis rodriguez dijo...

Hola, excelente trabajo. Me encantaría colaborar con algunos contenidos y experiencias. Como hago para contactar algún miembro para recitar en Tenerife? Estoy en la costa sur pero podría ir acualquier parte... Gracias

darp dijo...

Hola Arturo, agradezco de corazón sus palabras. Es muy alentador saber que lo que escribo llega al corazón de las personas, y sirve para alentarlos en la búsqueda de su felicidad. Su respuesta es para mi una prueba real en este momento. En cuanto a su duda, ya le he escrito un mensaje personal. Saludos.